Lira de Oro 2007

IMPOSICIÓN DE LA LIRA DE ORO

Ante todo buenas noches y gracias por acompañarnos en el concierto y en el acto que hoy nos congrega.

Durante el verano del año 2006, y por una serie de circunstancias, nos vimos obligados a cambiar los Estatutos de la Asociación aquí presente. Aprovechando dicha tesitura, y por unanimidad de todos los miembros, decidimos crear un galardón, que pasamos a denominar “LIRA DE ORO”.

El objetivo del mismo no es más que premiar y reconocer la labor de todas aquellas personas o instituciones ya sean de carácter público o privado, que hayan contribuido con su obra y trabajo en los campos de lo cultural, social, humano, económico o al engrandecimiento de nuestra Asociación, o de la cultura en general en nuestro Municipio, Provincia, Comunidad Autónoma o Estado.

Aunque en los Estatutos nunca lo reflejamos por escrito, la Junta Directiva actual, siempre tuvimos presente que el galardonado fuese una persona que aún se encontrase entre nosotros, evitando de esta manera, los homenajes póstumos, aunque con esta premisa, excluyésemos a muchas personas que seguro hubiesen sido merecedores sin lugar a dudas de este galardón.

Juan Cabello Hedrera, o como todos le conocemos “Juanito Pelo”, vive por y para la música. Su afán por esta pasión, le surgió a la temprana edad de 6 años, después de haber escuchado a la antigua banda que por aquellos tiempos existía en la Villa de Trebujena.

A los ocho años, tras estudiar solfeo con el método Eslava, y tras numerosas horas de estudio y ensayos, salió por primera vez como miembro integrante de la banda de aquella época. El instrumento elegido había sido el clarinete, el cual, según él comenta, no se le daba muy bien. En aquella época dirigía la banda “Currito Moreno” y recuerda perfectamente su primera actuación, fue un Jueves Santo en Trebujena. Él salió con un traje que su madre le había confeccionado a partir de un uniforme de un familiar, como dicho traje no era azul, su madre se lo tiñó, con tan mala suerte, que ese año llovió, y ya os podéis imaginar como llegó a su casa después de haberse desteñido.

Unos años más tarde, al abandonar la banda por motivos personales el componente que tocaba la tuba, Juan optó por cambiar de instrumento, abandonando el clarinete y siendo este instrumento, la tuba, el elegido. Instrumento con el que se desenvolvió a la perfección.

Sin embargo, por diversas vicisitudes, sobre la mitad de 1970, la banda fue decayendo en cuanto a número de componentes, sólo quedaron unos pocos que se dedicaron a tocar en actos religiosos y al no contar con suficientes miembros para salir a la calle, finalmente desaparece. Algunos componentes, entre ellos Juan, se marcharon a la Banda “Santa Cecilia” de Lebrija, para así poder seguir practicando su afición.

Mientras asistían a los ensayos a Lebrija, en sus mentes se fue fraguando la idea de reorganizar la banda en nuestro pueblo, pero nadie se atrevía a dar el primer paso. Fue entonces cuando Juan comienza a dar clases de solfeo a algunos jóvenes en su propia casa, entre ellos su hijo Juan, Juan Núñez y Guillermito, llegando incluso estos alumnos a formar parte de la Banda “Santa Cecilia”.

Viendo la creciente afición hacia la música que presentaban muchos jóvenes de la época, decidieron dar el paso definitivo, es decir, reorganizar la banda en Trebujena. Sus primeros miembros fueron antiguos componentes de la banda desaparecida, aquellos jóvenes trebujeneros que tras la formación musical que Juan les había impartido formaban parte de la banda de Lebrija, y esos jóvenes que seguía formando, entre ellos Natividad, Antoñi y Andrés Valderas, Pepi Núñez, Mimi y Cándido Núñez, entre otros. Mientras Juan los formaba, Antonio Campos Silva los dirigía.

Pero el camino por recorrer deparaba aún bastantes obstáculos, entre ellos el económico, pues el instrumental que tenían era el perteneciente a la banda desaparecida, instrumentos que a decir verdad, no se encontraban en buen estado. Tras llamar a las puertas de algunos organismos públicos y privados, y no encontrar el apoyo que necesitaban, comenzaron a organizar rifas y sorteos, incluso Juan hipotecó su casa para conseguir medios económicos para poder comprar algunos instrumentos que eran necesarios.

Una vez la banda reorganizada, salió por primera vez acompañando en su recorrido procesional a Nuestra Señora de la Soledad, realizando esta labor de forma altruista durante varios años. Aunque aún había trabajo que realizar: buscar contratos y actuaciones, tarea nada fácil, y más teniendo en cuenta que la banda era completamente desconocida para todos, así que tuvieron que recorrer prácticamente toda la provincia de Cádiz y parte de la de Sevilla, invirtiendo parte de su tiempo, trabajo y porque no decirlo, dinero. Pero su trabajo se vio recompensado, y consiguieron su primer contrato en la Hermandad de la Vera-Cruz de Marchena, sobre el año 1977, contrato que aún en día sigue manteniendo la Asociación. Juan recuerda de aquella actuación una anécdota que le ocurrió con el Hermano Mayor de dicha hermandad, que al finalizar el recorrido procesional le comentó: “para el año que viene vendréis algunos más, ¿no?”, en aquella ocasión se desplazaron un total de 14 músicos. En Jerez de la Frontera consiguieron tocar durante todos los días de Semana Santa, exceptuando el Jueves Santo, pues como ya hemos comentado, lo tenían comprometido con la hermandad citada anteriormente, entre esas hermandades se encontraban las más señeras de dicha localidad, como son: Hermandad del Transporte, Candelaria, Cristo de la Viga, los Judíos de San Mateo, El Prendimiento, La Amargura y el Cristo de la Expiración, contrato este último, que también mantiene aún la asociación desde que en 1979 firmase Juan Cabello Hedrera el primero con dicha hermandad. A medida que iba tocando la banda, ésta iba creciendo en componentes y en calidad. Pero aún así, Juan seguía dando clases de solfeo y continuaba con la formación de los más jóvenes, pero debido al número de alumnos que él tenía, tuvo que buscar un local para realizar dicha labor, trasladándose a las aulas que existían en el local anexo a la Ermita de Palomares.

Su transcurrir por la banda continuó realizando labores de enseñanza a diversos alumnos y buscando actuaciones, hasta que en el año 1992 por una serie de circunstancias, Antonio Campos Silva abandona el cargo de dirección, y tras él, algunos componentes, entre ellos Juan. Pero él no abandonó el mundo de la música, pues continuó formando parte de la Banda “Maestro Dueñas” de El Puerto de Santa María. Pero por problemas de salud, deja de tocar en dicha formación, pero aún así, tampoco rompe su relación con su gran pasión, la música, pues se incorpora en el coro parroquial, al cual pertenece hoy en día.

La trayectoria musical de Juan, tampoco termina, ni terminará en esta etapa, pues la semilla sembrada en su familia ha germinado como ninguna otra lo podría hacer. Hoy en día forman parte de la asociación su hijo Juan y dos de sus nietas: María Elena e Isabel, heredero y herederas directas de una pasión que marcó su vida.--o--

Por todo ello, en la Villa de Trebujena, siendo las 19:30 horas, del día 10 de Febrero de 2007, se reúnen en el local social de la S.C.A. “Virgen de Palomares”, sita en la calle Manuel Marín Valderas, de la localidad citada anteriormente, los socios de la Asociación Filarmónica Banda de Música Nuestra Señora de Palomares, en Asamblea General Extraordinaria. El único punto a tratar en dicha Asamblea fue la elección de la LIRA DE ORO 2007.

Tras haberse llevado a cabo la lectura de los argumentos expuestos para cada uno de los candidatos preseleccionados por la Junta Directiva, se lleva a cabo la votación. Otorgándole los miembros de la Asociación Filarmónica “Banda de Música Nuestra Señora de Palomares” la LIRA DE ORO 2007 a JUAN CABELLO HEDRERA.
   
   
Acto de Imposición
 
El sábado día 24 de marzo tuvo lugar el anual Concierto de Semana Santa de la Banda de Música Ntra. Sra. de Palomares que este año ha tenido como novedad la primera imposición de la Lira de Oro a D. Juan Cabello Hedrera. Tras la presentación tomó la palabra el Alcalde de Trebujena, Manuel Cárdenas, qien tuvo palabras de elogio y agradecimiento para el galardonado y para la Banda de Musica. Juan Cabello se sumó a la segunda parte del concierto como un miembro más de la banda.

El  sábado 10 de Marzo de 2007 la Asociación Filármonica "Banda de Música Nuestra señora de Palomares" acordó por mayoría conceder la Lira de Oro 2007 a Juan Cabello Hedera

 

 

 

Memoria Musical

Juan Cabello Hedrera, o como todos le conocemos “Juanito Pelo”, vive por y para la música.

Su afán por la música, surgió a la temprana edad de 6 años después de escuchar a la antigua banda que por aquel  entonces existía en la villa. A los 8 años, tras sus estudios de solfeo con el método Eslava, y tras numerosos ensayos, salió en su primera procesión con un clarinete entre sus manos, instrumento con el que, nos confiesa, que no se le daba bien. Unos años mas tarde, al retirarse el componente que tocaba la tuba por motivos personales, Juan optó por coger dicho instrumento, y dio con el adecuado a su persona, con el que se desenvolvió perfectamente. Sin embargo, sobre la década de los 50,  la banda fue poco a poco quedándose sin componentes, sólo quedaron unos pocos que se dedicaron a tocar en actos religiosos y al no haber las suficientes personas para poder salir a la calle,  los componentes que quedaban, decidieron marcharse a la banda de Lebrija “Santa Cecilia”.  Entre estas personas se encontraban el difunto del Coyote, Juan Cabello y Antonio Campos Silva entre otros. Allí permanecieron durante una década más o menos. Durante esa etapa, Juan integró a su hijo en el mundo de la música, dándole clases de solfeo en su casa, formando también a dos futuros músicos como son “el Rubio el abogao”  y el Guillermito; estos  se estrenaron con la banda de Lebrija. Mientras tanto, Juan, Silva, Cabrera y algunos más, tenían la ilusión de poder reformar la banda que en tiempos pasados se dispersó. Sin embargo, pasaba el tiempo y ninguno se lo planteaba seriamente. Fue entonces, cuando Juan y Silva se decidieron a impartir clases de solfeo a un grupo de niños (Nati, Antoñi y Andrés Valderas, Pepi Núñez, Candy. Mimi, etc.) que serían la cantera de la banda que estaba por crear.  Juan los formaba musicalmente y Silva los dirigía. Cuando todos estos estaban preparados para tocar en la calle, algunos de los componentes que  fundaron la banda se desplazaban para promocionarla y así conseguir algunos contratos. Para ello, sacrificaban tiempo y trabajo, no obstante, su sacrificio se vio recompensado, pues consiguieron contratos en las mejores hermandades de la Semana Santa Jerezana y también en Marchena, cuyo contrato, junto con el de la Hermandad del Valle de Jerez, aún hoy día conservamos.

El nombre que actualmente posee nuestra banda, fue idea de Juan Cabello.

Cuando Silva, por diversas razones, no siguió a cargo de la dirección de la banda, empezaron a surgir algunos problemas, y algunos de los componentes la abandonaron, entre ellos Juan y su hijo, pero no por esto, se apartaron del mundo de la música. Juan se marchó a la banda del Puerto, donde se mantuvo hasta que por problemas de salud tuvo que dejarlo.

Hoy en día, la historia continúa con su hijo y sus nietas, por lo que la música nunca ha dejado de estar presente en su vida.